Con una amplia variedad de texturas, acabados y materiales, los fotomurales nos permiten decorar de forma rápida y práctica un ambiente. Tanto si se trata de un local comercial, oficinas de empresa como de nuestro propio hogar, la libertad de formatos y diseños dejan que nuestra creatividad sea total.

Podemos elegir entre los diseños más tradicionales con paisajes urbanos o naturales, hasta los efectos ópticos más sorprendentes. Su integración en la decoración de interiores, hace posible que un ambiente pequeño adquiera amplitud o que, por el contrario, podamos delimitar zonas dentro de un espacio demasiado grande.

Si buscamos un efecto vintage, podemos utilizar un papel con textura tipo canvas o sand blast, que nos aportará calidez y dará relieve a nuestro diseño. Si lo que buscamos es la máxima resistencia, sobre todo en caso de zonas infantiles, cafeterías, restaurantes, los vinilos laminados son los ideales para su fácil limpieza.

Por tanto, si lo que queremos es rejuvenecer y lograr un impacto visual original, sin necesidad de incómodas obras, los fotomurales se presentan como la tendencia más versátil a tener en cuenta. Además, de su práctica colocación, removerlos no implica mayores inconvenientes por lo que podemos cambiarlos o quitarlos tan pronto como pensemos en una nueva idea para ese ambiente.